empresa anis del mono

El Anís más mono cumple 145 años

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Lo hemos degustado en miles de ocasiones y de diversas formas, solo,combinado y en pastelería, pero es que hasta su botella nos ha servido como instrumento musical en aquellas nochebuenas familiares en las que solíamos cantar villancicos con primos, nietos, tíos, abuelos… Así es él, no ha querido perderse ningún momento importante de nuestra vida. Por eso, hoy conocemos la suya, la vida de Anís del Mono. Actualmente, esta empresa vende tres millones de botellas anuales de sus dos variantes: dulce y seco, y su historia comienza a finales del siglo XIX.

El origen

Fue en 1859, concretamente el 24 de noviembre, cuando se pudo ver por primera vez en las librerías de todo el mundo un ensayo que cambiaría la visión del mundo: El origen de las especies, de Charles Darwin. Once años después, esta publicación serviría para inspirar a un empresario catalán llamado Vicente Bosch Grau, quién asoció la imagen de Darwin con la de su licor, tal y como a día de hoy todavía puede apreciarse en la etiqueta.

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Imagen de la Destilería de Vicente Bosh en Badalona

Años más tarde, en 1865, el abogado José Bosch Grau se hizo con una pequeña factoría situada en Badalona (Barcelona) donde comenzó a fabricar licores a granel.

El origen de la figura del mono lo encontramos por esta fecha, tres años más tarde. Su hermano Vicente Bosch, que era notario, decidió unirse a la empresa. El mismo, recibía todo tipo de artículos, objetos y curiosidades procedentes de América. Por aquel entonces, recibió como regalo de negocios, en cierta ocasión, un simpático mono, igualmente, procedente de América. El mismo, se hizo tan popular que la gente se acercaba incluso a verlo, por lo que finalmente sería el encargado de dar nombre a la marca de anís con un más que razonable parecido al autor británico Darwin. Esto sucedía en 1870, y Vicente Bosch pasaría a la historia considerado el creador de Anís del Mono.

El primer anís envasado de España

La presentación de Anís del mono durante todos estos años ha sido una botella más que conocida, reconocida en el mundo entero. Pero, ¿por qué este diseño? Detrás encontramos una historia cuanto menos, romántica. A finales del siglo XIX, Vicente Bosch estaba buscando algo especial para poder regalarle a su esposa y lo encontró en la famosa plaza Vendôme de París. El obsequio escogido fue un frasco de perfume, en el que Bosch encontró la inspiración perfecta para su botella de anís asimilada a la forma de un diamante. Tras pedir al perfumista los derechos del envase, este popular vidrio adiamantado fue patentado en España el 22 de diciembre de 1902.

La etiqueta

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Pero… ¿y su etiqueta? Podemos decir que la misma se ha convertido en todo un icono.

Encierra varias curiosidades, por ejemplo, un error ortográfico en la palabra destilación. En aquél entonces, se optó por no subsanarlo, y el mismo se mantiene hasta el día de hoy. En la misma se puede leer DESTILLACION ESPECIAL.

Más de un siglo anisando vidas

Situada en Barcelona, la fábrica en la que se elabora este anís desde hace más de 140 años se ha convertido en una verdadera pieza arquitectónica. Bajo un estilo modernista, ha logrado atesorar su valor tanto patrimonial como artístico.

Construido en 1870 por orden de Vicente Bosch y su hermano Josep, el edificio abre sus puertas al público una vez al mes para mostrar a curiosos y visitantes cómo se elabora este licor mientras pueden disfrutar de una visita al conjunto monumental. Para poder acceder es necesario reservar con antelación en el Museo de Badalona.

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Exposición de botellas en la Destilería de Anís del Mono

La visita guiada contempla la entrada a la sala de destilación del anís. Allí puede apreciarse la maquinaria original que fue usada hace más de un siglo y que a día de hoy consigue que el anís del mono siga un proceso básicamente artesano. Estas máquinas también se ponen en marcha para explicar al público su funcionamiento, así como cuáles son las materias primas utilizadas para extraer este anís, como es el caso del regaliz. Otras dependencias de la fábrica son las destinadas a administración, oficinas y archivo. Pero todas ellas están dotadas de un gran valor patrimonial, tanto por su estilo modernista, como por sus muebles y su decoración.

En la fábrica también se puede apreciar un cartel del pintor barcelonés Ramón Casas. El mismo, destacó por sus retratos, caricaturas y pinturas de la élite social, intelectual, económica y política de Barcelona, Madrid y París. El cartel está inspirado en la marca Anís del Mono y logró ganar en 1897 el primer concurso de carteles convocado en España que contó con Vicente Bosch como propulsor.

cartel picasso anis mono

Cuadro de Picasso

Años después, en 1913, Bosch volvió a las andadas logrando que la marca tuviera el primer cartel luminoso de la Puerta del Sol. Unos meses más tarde, se inauguró otro luminoso en la plaza de Cataluña, junto al paseo de Gracia, en Barcelona.Posteriormente, pudo ver con sus propios ojos como artistas como Juan Gris o Picasso realizaban obras basadas e inspiradas en su marca.

Hollywood también bebía Anís del Mono

Pero ahí no cesó la vena artística del creador de Anís del Mono. Décadas más tarde, su fama, reconocimiento y popularidad también llegó a la gran pantalla, con apariciones estelares en notorios films como en la premiada con un Goya ‘No habrá paz para los malvados’ e incluso ‘Donnie Brasco’, protagonizada por Al Pacino y Johnny Deep, donde se bebía Anís del Mono durante una partida de cartas entre gangsters.

También se bebió Anís del Mono en El Padrino, de Francis Ford Coppola. La escena no es otra que, tras una comida a base de pasta italiana, se procede a tomar el café y anís de esta marca, identificado perfectamente por el diseño de la botella.

La marca también hizo sus pinitos en la literatura española, citándose en manuscritos como La Regenta, de Leopoldo Alas Clarín.

mono de bronce

Desde el pasado 7 de julio de 2012, el paseo marítimo de Badalona cuenta con una imagen que rinde tributo a esta marca de anís. Se trata de un mono de cerca de 200 kilos de bronce.

Como anécdota, ese mismo año, los alumnos de la escuela de pastelería de Barcelona, con motivo de la V Edición del Concurso a la Mejor Especialidad Pastelera, realizaron una réplica de la estatua en chocolate.

Así se toma uno el anís

Se requiere, en primer lugar, comodidad y buena compañía. Pero como ya se sabe, ambas las podemos encontrar tanto en casa como en el bar. Anís del mono propone un sinfín de recetas, ya que al tratarse de un licor digestivo se puede tomar de varias maneras asegurando siempre el éxito en nuestro paladar.

Sólo; muy frío; con o sin hielo; en chupito helado; o en copa. También podemos optar por degustarlo con un poco de agua para formar la tradicional Palomita o con unas gotas de limón que le aporten un toque de sabor ácido.

Anís del Mono se elabora en dos modalidades: Dulce o Seco. O lo que es lo mismo, etiqueta roja o etiqueta verde. Cada uno de estos tipos se diferencia principalmente en el contenido de azúcar que poseen o la intensidad aromática del aceite esencial, entre otras características.

En el marco de su composición, en Anís del mono encontramos matalahúva (grana de anís) de primera calidad, seleccionada de forma muy rigurosa, de la que se extrae el aceite esencial que suministra el bouquet que diferencia y distingue tanto a este producto. En lo que respecta al agua es químicamente pura y destacan otros elementos como el jarabe de azúcar refinado y filtrado, así como el alcohol.

Una vez que tenemos todos los componentes de nuestro licor llega el momento de su proceso de destilación, el cual se lleva a cabo en alambiques de cobre, originales del siglo XIX. botellas anis

Anís del Mono Dulce

Con una graduación de 35 grados nos encontramos ante un licor cuanto menos exquisito

Proceso de elaboración: Se comienza con la destilación de la grana de anís natural así como el resto de plantas aromáticas, todo ello en alambiques de cobre. De esta forma se obtienen los aceites esenciales que, junto con el azúcar de caña, el agua desmineralizada y el alcohol neutro de primera calidad componen el producto final, el anís. Finalmente, esta mezcla es agitada suavemente, filtrada y embotellada.

Características sensoriales:

  • A la vista: incoloro, transparente y brillante.
  • A la nariz: aroma suave y lleno.
  • A la boca: dulce y persistente.

Cómo tomarlo:

  • Palomita (bebida típica de la zona del Levante español): Anís del Mono dulce con agua y hielo.
  • Paloma (típica de Andalucía Orientas): Anís del Mono dulce, con Anís del Mono Seco, zumo de limón, agua y hielo.
  • Sol y Sombra: combinado con brandy.
  • También se utiliza para endulzar el café.

Anís del Mono Seco

En este caso la graduación es un poco superior al anís dulce. Aquí se cuentan con 40 grados. El proceso de elaboración es el mismo en ambos tipos. Sin embargo, las características organolépticas sí son diferentes para el de la etiqueta verde:

  • A la vista: Incoloro, transparente y brillante.
  • A la nariz: Aroma intenso y lleno.
  • A la boca: Seco y persistente.

De la cuchara al smartphone

Si en la historia ha habido una botella sonora, esa sin duda ha sido la de Anís del Mono. Cualquier utensilio metálico nos valía para rascarla y acompañar canciones y villancicos, especialmente en fechas navideñas. Pero como todo en esta vida, aquella cuchara que tantas veces acarició la botella de anís del abuelo ha evolucionado.

En 2012, nació Monomusic, aplicación para los smartphones que ha logrado recuperar aquella tradición de rascar la botella adiamantada con la que se obtenía un sonido de lo más curioso y peculiar. Eso sí, ahora desde el móvil.

rasca mono

Entrada escrita por M.J Ortiz

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