Imágen de WWF

Tapón de corcho

2 comentarios Etiquetas: , , , ,

El corcho, además de ser un aliado del vino desde tiempos inmemorables, tiene la capacidad de hacer rechazar o aceptar una botella de vino antes de ser catada por el consumidor. Adaptable, ligero, impermeable y de fácil extracción está siendo sometido mundialmente a juicio por algunas bodegas, o al menos así parece cuando estas están apostando progresivamente por un sustituto más económico, el tapón artificial o sintético. No vamos a dedicar este artículo a emitir una sentencia en favor de uno u otro, no somos quién. Sin embargo, y por si en tiempos venideros nuestros hijos preguntan por el corcho como nosotros preguntamos por los molinillos de café, hablaremos solo de él.

Imágen de WWF

Imágen de WWF

El corcho se extrae de la corteza del alcornoque, especie del área mediterránea que vive hasta 200 años. Es difícil establecer cuando el corcho comienza a utilizarse como tapón pero existen vestigios que demuestran que en occidente los romanos sellaban ánforas y vasijas de vino con este material. Tras la caída del Imperio Romano no vuelven a aparecer en Europa testimonios escritos hasta el siglo XVI (Shakespeare utiliza la metáfora descorche, en clara referencia al vino, en su comedia Como gustéis de 1599), desmitificamos así la leyenda que atribuye a Dom Perignon (1638-1715) la idea del corcho como tapón, también, como vimos en el artículo El cava no solo es para el invierno , la invención del vino espumoso.

España con 540.124 hectáreas de alcornocales es el segundo productor y exportador del mundo de corcho después de Portugal. La mayor parte de esta producción nacional va dirigida a la elaboración de tapones de vino, siendo las áreas geográficas más representativas en este sector Andalucía, Extremadura y Cataluña.

La producción industrial del tapón de corcho comienza con la saca (extracción de la corteza del alcornoque) que se realiza cada nueve años en los periodos cálidos. Tienen que pasar tres sacas para que el corcho pueda ser destinado a la elaboración de tapones, 27 años. A continuación se agrupan las placas extraídas para que se estabilicen (pérdida de savia, humedad y obtención de textura) a la intemperie durante un periodo mínimo de 6 meses, el posterior cocido en agua le otorgará flexibilidad.Una vez seco se realiza el retaceo, calibrado y escogido que consiste en el corte de láminas del corcho por grosor y selección de las calidad. Por último se hace el perforado cilíndrico directamente en las placas seleccionadas por calidad y calibre, y extracción de los futuros tapones de corcho para los vinos.

imagen de elmundo.es

imagen de elmundo.es

Al descorchar una botella de vino podemos adelantar que nos vamos a encontrar por el aspecto del corcho, desde la evolución que ha podido desarrollar el vino en botella o su madurez, hasta si puede darnos alguna sorpresa desagradable (en siguientes entradas desarrollaremos este aspecto), hay quien dice que podría ser el D.N.I. del vino.

Uno de los atributos negativos que se le da al vino es el mal llamado “olor a corcho”. El corcho tiene un aroma agradable a madera pero se le asocia desafortunadamente a un olor desagradable a moho y humedad producido por una molécula llamada tricloroanisol. El corcho no es responsable directo, es simple transmisor de esta molécula que previamente ha podido adquirir en bodega, almacén o tienda. Los últimos estudios demuestran que la molécula del tricloroanisol no confiere un olor al vino sino que altera nuestro sentido del olfato dando como resultado ese olor a cartón mojado.

Vino y corcho

Vino y corcho, de Torresalegre y familia.

Para terminar no puedo olvidarme del gran valor ecológico que supone utilizar tapones de corcho, que además de ser biodegradables y no contaminantes, representan una de las industrias más sostenibles con el medio ambiente. No olvidemos que las masas de alcornocales albergan una diversidad de fauna y flora impresionante (el lince ibérico, águila imperial o cigüeña negra por ejemplo), también actúan como barrera de desertificación para el resto de España, la desaparición del tapón de corcho perjudicaría directamente a este patrimonio natural y sería irreparable. No decir el impacto económico y social que representaría en nuestro país prescindir del corcho.

Saludos Zacalin.

Comments (2)




Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *